“Todo empezó como una pequeña broma en Mayo de 2004, cuando gravé una crítica furiosa del videojuego Castelvania 2: Simon’s Quest. La broma en sí era cómo analizaba en profundidad los fallos del juego y cómo estaba mortalmente obsesionado y enfadado por un juego que tenía más de 20 años. Luego hice un segundo vídeo para el juego Dr. Jeckyl and Mr. Hyde, en el cual llevé la broma un poco más lejos apareciendo en pantalla caracterizado con mi personaje nerd. En esa época, ni siquiera tenía Internet de alta velocidad para colgar los vídeos, así que éstos sólo existían en cintas VHS, y circularon entre mis amigos, que pensaron que eran muy divertidos.
Más tarde, cuando apareció Youtube, empecé a subir los vídeos a la red, y rápidamente tuvieron fans, lo cual me incitó a hacer más. Se hicieron tan populares, que decidí convertirlos en una serie. Tanto como la gente disfruta viéndolos, yo disfruto haciéndolos, por eso esto aún continúa.”
Ésta es la historia del Angry Video Game Nerd (el “Nerd Furioso de los Videojuegos”, abreviado como AVGN), narrada por su creador e intérprete, James Rolfe, un joven cineasta amateur que cuelga sus propios vídeos en la red criticando de forma divertida y obscena videojuegos antiguos y, en su mayoría, muy malos, de consolas como la NES (Nintendo Entertainment System), la Super Nintendo o la SEGA Mega Drive. Rolfe es un jugador retro, un gran coleccionista de videoconsolas y juegos, que sabe aportar en sus críticas un conocimiento muy extenso de la materia y una contextualización que hace que todo el mundo pueda comprender sus argumentaciones. Gracias a su alter ego, el Nerd, puede aparecer en pantalla despotricando contra algunos infames videojuegos que le atormentaron en el pasado, cuando era un niño, de una forma graciosamente excesiva, utilizando un amplio repertorio de palabras malsonantes (fuck, shit, bullshit…) y expresiones escatológicas (el tema musical que abre los vídeos reza que preferiría “tener a un búfalo cagando diarrea en su oreja” que estar jugando a los juegos que critica). Además, a menudo es visitado por personajes diversos, como Bugs Bunny, Frankenstein o el Joker, siempre interpretados por alguno de sus colaboradores.
AVGN se ha creado una gran fama en la red, captando a seguidores de todo el mundo. Ha aparecido en programas de televisión y vende, a través de su página web, DVDs y camisetas. Su videoblog de opinión lo ha lanzado al estrellato, por decirlo de alguna manera. Es interesante el uso que James Rolfe ha hecho del potencial activo del que goza hoy día todo usuario de Internet. Rolfe ha unido la capacidad de análisis y crítica de los blogs comunes con los recursos formales que ofrece una plataforma audiovisual (en este caso, el videoblog), y ha conseguido así dos metas que encierran el secreto de su éxito: por una parte, seducir y entretener al público desde su faceta de cineasta, ofreciendo scetches realmente divertidos y técnicamente muy bien tratados; por otra, ganarse un respeto y una admiración como crítico. Esto último lo vemos en el hecho de que la gente realmente se interesa por su opinión, y le pide vía mail que haga críticas de ciertos videojuegos y películas (Rolfe en su página web tiene vídeos diversos, a parte de la serie AVGN). Parece, pues, que a la gente le interesa más un videoblog de opinión que uno en el cual alguien se dedique a contar su vida (aunque también los hay exitosos, si no ando equivocado).
Otra gran estrella de la red es su amigo (aunque némesis en la ficción) Doug Walker, más conocido como Nostalgia Critic (el “Crítico de la Nostalgia”), que cuelga en su página (Thatguywiththeglasses.com) vídeos donde aparece criticando, mediante análisis profundos, películas y series de los 80 y los 90. Utiliza también la combinación de humor y exactitud a la hora de realizar sus críticas, fórmula ganadora, ya que se ha ganado gran reputación entre los internautas.
La conclusión de esta entrada es que ahora gracias a Internet, con un poco de ingenio, dedicación y una cámara de vídeo, se puede llegar al estrellato: no te vas a forrar gracias a un videoblog, pero sí que puedes adquirir cierta fama entre los internautas de todo el mundo. Hay que decir también que esto se puede volver en tu contra, como le ha ocurrido a Chris Bores, más conocido como el Irate Gamer (el “Jugador furioso”), que empezó a colgar en su página web y en Youtube vídeos criticando videojuegos antiguos mediante su alter ego cabreado. Las comparaciones con el AVGN no tardaron en llegar, y también las críticas furiosas por parte de mucha gente que veía que Bores plagiaba descaradamente al Nerd y, encima, sus vídeos no tenían mucha gracia, por mucho empeño que pusiera en hacerlos. Bores no ha desaparecido del mapa, de hecho sigue colgando vídeos, pero su acogida en la web no es muy buena. Parece que en Internet, como en los mass media, también hay estrellas de primera y estrellas de segunda: el mercado decide.
Adrià Pagès Molina