El pasado 17 de mayo fue el Día Mundial de la Sociedad de la Información, conocido como el Día de Internet.
Este día fue impulsado por la Asociación Española de Usuarios de Internet y se celebró por primera vez el 25 de octubre de 2005. Más tarde, las Naciones Unidas eligieron el actual día.
Se celebra esta “festividad” desde hace pocos años, pero desde sus inicios, en 2005, se han llevado a cabo miles de eventos para conmemorar la fecha. Este año, más de 400 actividades se han realizado en España dentro y fuera de la red, como una gran fiesta en la Plaza de Chamberí de Madrid.
Este año, las Naciones Unidas han escogido como lema “Proteger a la infancia en el ciberespacio”. El secretario general, Ban Ki-moon, afirmó que “hay que encontrar la manera de lograr que el mundo virtual, en su rápida evolución, sea un lugar seguro para todos”. Además, añadió: “Internet ofrece excitantes posibilidades para educar a la infancia y ayudar a los niños a convertirse en seres adultos creativos y productivos, pero tenemos que estar atentos a los peligros que podrían dejar cicatrices indelebles en sus vidas”.
Unos de los muchos peligros que tiene Internet es el de la pedofilia y la pederastia. Por esto, Ban Ki-moon recordó que los niños “sin la debida protección, corren graves riesgos en el perverso mundo de los caber delincuentes y los pedófilos que siempre están en busca de presas fáciles”.
No hay presa más fácil que un niño. Entre algunos de los consejos que los expertos lanzan a los padres está el saber el uso que tiene sus hijos de Internet y controlar en todo momento lo que hacen en la red. La policía Judicial aconsejó controlar la ubicación de los ordenadores y el tiempo que los menores lo utilizan para evitar intercambios de información y, sobre todo, de imágenes. “Para una navegación segura lo más importante es no facilitar datos personales ni aportar fotografías en Internet sin tener la certeza absoluta de quién va a recibirlas”, explicó el inspector jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Judicial, Enrique Rodríguez.
De hecho, en los últimos días se ha hablado en los medios de comunicación de un gran aumento en los llamados “cibercirmenes”. En 2008, la cifra de este tipo de delitos se triplicó respecto a 2007 en Barcelona.
Según el jefe de la Unidad de Delitos Informáticos de los Mossos d’Esquadra, el aumento de las denuncias es debido “al uso creciente de Internet acelerado por las redes sociales y a que mucha gente a tomado conciencia de que si es acosada online puede acudir a la policía”.
El delito más frecuente es el de la pornografía infantil, que supone el 55% en Barcelona. Le siguen otros delitos, como el robo de claves y hacer transferencias bancarias sin consentimiento, el descubrimiento de secretos, delitos relacionados con la propiedad intelectual, las injurias, las coacciones y los daños a personas o equipos informáticos.
El Periódico de Catalunya online publicó hace unos días una noticia sobre un ciberacosador, que intentaba obligar a una niña de 15 años a realizar exhibiciones sexuales por la web cam. El mensaje del acosador hacia la menor fue el siguiente: “Mañana me vas a hacer una sesión de verdad. Si no, enviaré las fotos y los videos que tengo de ti a todos tus contactos”.
Chantajear a un menor para que haga acciones sexuales delante del ordenador, y así el acosador pueda grabarlo, es una práctica que se está convirtiendo en muy habitual. De hecho, en muchas ocasiones los menores no se atreven o no quieren denunciarlo por vergüenza.
Por todos los sucesos que se están produciendo el los últimos meses respecto a la pederastia, es bueno que este año el lema haya sido el de “Proteger a la infancia en el ciberespacio”. Es imprescindible que se haga algo al respecto para que no haya más casos relacionados con la pornografía infantil que lamentar.
Ana Pérez Damián